jueves

En listas de libros recomendados

Poco a poco me han ido llegando noticias de lugares en los que ha aparecido recomendada la novela.
En todos los casos, es una satisfacción compartir "cartel" con autores o novelas ya consagrados. En esta página, por ejemplo, aparece recomendada junto a Cornelia Funke y Eleacer Cansino.
En Francia, lo recomendaron como lectura de verano en la sección española del Lycée international de Saint-Germain-en-Laye.
Anoto, por último este blog, donde también aparece una reseña muy simpática, con un guiño del profesor a sus alumnos.

La opinión de otro profesor

Encontré esta reseña casi por casualidad. Me pareció un comentario muy acertado y lleno de sentido. Después navegué un poco por el blog del autor y pude observar que era también profesor. Y bastante experimentado, por cierto, tanto por lo que se refiere a su experiencia docente como a su experiencia de escritor. Tiene ya unas cuantas publicaciones.

Una reseña con comentarios muy simpáticos

La segunda reseña que hicieron de la novela fue en este blog. Es un blog muy completo y tiene frescura, se nota que está muy activo y que los que entran y comentan son los "protagonistas", o sea, los lectores de literatura infantil y juvenil. Por eso me han hecho mucha gracia los comentarios que allí aparecen sobre "En primaria todos...". Es justo lo que pensaba que podía escuchar -lo que de hecho escucho cuando algún alumno mío ha leído el libro y me dice algo por el pasillo- de los primeros destinatarios de la novela.

La primera reseña

La primera reseña de la novela la hizo Luis Daniel Gonzalez en su página web: Bienvenidos a la Fiesta.
Me hizo una enorme ilusión por dos motivos. El segundo, porque Luis Daniel es uno de los principales expertos de literatura infantil y juvenil que hay en España. Y el primero, porque bastante tiempo antes de que la novela viese la luz, le había enviado el manuscrito y tuvo la amabilidad de leérselo y darme varios consejos que después resultaron muy útiles en el último repaso que hice de la novela. Después, presenté la novela a varias editoriales, y a edebé le encantó.

Corre Lola Corre - trailer

“Corre, Lola, Corre”. Trataba de una pelirroja que tenía un novio que era un colgado y que un día pierde 100.000 marcos de su jefe –que era un mafioso, todo hay que decirlo–. Mani, que así se llamaba el novio de Lola, la llama por teléfono agobiado a las doce menos veinte porque si no consigue todo ese dinero antes de las 12 le matan. Ella sale corriendo diciendo que no haga nada hasta que llegue ella. Ella va corriendo al Banco de su padre, pero su padre no le da nada...(la primera vez, porque la misma historia sucede tres veces, aunque de manera distinta) Total que llega adonde esta Mani, que se ha puesto a robar un supermercado...

Corre Lola Corre - Mani y Lola

Huyen con el dinero y Lola se muere –se muere porque le dispara un tiro la policía–, pero no se muere en realidad porque lo que pasa es que se pone todo de color rojo y sale una conversación entre ella y Mani. Ella le pregunta a Mani si la quiere y empiezan a hablar de eso. Mani dice que sí, y ella dice que cómo lo sabe, él dice que lo sabe y ya está. Ella se mosquea y dice que no la toma en serio, que cómo puede estar seguro de que la quiere a ella. Total que Mani pone cara de qué me estás contando.
Yo mientras veía la película me acordaba de Clara y pensé que no había hablado nunca con ella como Lola con Mani... y aunque hubiese hablado creo que la habría dicho lo mismo que Mani a Lola. ¿Que cómo puedo saber que amo a una chica? Pongamos por caso a Clara. Pues porque me lo dice el corazón.
Claro que habría que ver qué es lo que habría dicho ella, Clara, porque nunca habíamos hablado de esos temas.


Shrek - la boda

Yo creo que casi se enfadó cuando vio que su “ídola”, la guapa, inteligente, aguerrida, valiente, decidida –y un poco vanidosa también, todo hay que decirlo– Fiona, se iba convirtiendo en medio de ese aura de luz en una auténtica ogra. Una ogra guapa, se supone –aunque eso tendría que decirlo un ogro, claro–, pero ogra al fin y al cabo.

Shrek, un momento crucial

No soy Shrek, lo sé; ni Mani, también lo sé. Soy Chalo. [...]

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Fiona sabe que por la noche cambia y que puede suceder que de verdad sea una ogra en vez de una princesa, y no me parece que sea muy honrado no decir nada y ocultarse cuando van a acampar por la noche (bueno, eso es normal, a nadie le gusta que le pillen en sus momentos bajos), pero sí que podía haber sido honrada y decir qué es lo que le pasaba... sobre todo sabiendo que Shrek era un ogro.


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[...] Shrek me había molado tanto que la alquilé para verla con Samu y explicársela. La vimos un día que me lo colocaron mis padres porque habían quedado con los padres de Sami para hablar con tranquilidad. Acabé por no explicarle nada. A él le divertían cosas que a mí ni se me habían ocurrido. Por ejemplo que el Dragón (la dragona, mejor) se enamorase del Burro y le persiguiese por todo el reino y se pusiese a llorar cuando pensaba que lo había perdido: un dragón llorando. Patético.




Por qué escribí esta novela

Hace unos años hubo una epidemia de divorcios entre los padres del colegio en el que trabajo.
El tutor de segundo de primaria -y los demás profesores de primaria-, comentaban un día sí y otro también, las alteraciones que observaban en los chavales: las alteraciones consistían sobre todo en una mayor agresividad (mordiscos y patadas en lugares insospechados de la anatomía de sus compañeros de clase), lloriqueos sin causa o motivo aparente y, en algunos casos, negativa absoluta de volver a casa al terminar las clases.
Esa conducta se iba extendiendo poco a poco entre los alumnos de segundo ante la perplejidad de los profesores, que no encontraban una explicación.
Era como si estuviésemos en una película de ciencia ficción en la que un "dominador de mentes" se estuviese apropiando de las de nuestros alumnos y les hiciese actuar así.
La fase aguda de la epidemia (los mordiscos más dolorosos, los lloros con menos motivos aparentes, las quejas por todo, por cualquier cosa, por la vida misma) llegó en el segundo trimestre (después de Reyes, qué casualidad)
En ese trimestre, en las entrevistas de tutoría, se fue desvelando todo aquel mar de fondo. Uno tras otro, iban saliendo a la luz los matrimonios rotos. Los profesores estábamos desconcertados, nunca habíamos presenciado algo igual.
Pero lo peor eran los chicos. Qué más nos daba a los profesores saber por qué sucedía aquello, si las consecuencias las seguían sufriendo los niños y ni siquiera lo sabían.
Ver aquel grupo de niños desorientados, angustiados pero sin saber por qué, fue lo que me movió a escribir.